He vuelto.
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miércoles, febrero 29, 2012
Rosas para Edgar Allan Poe
Selene compró rosas para la tumba de Edgar Allan Poe, pero Edgar Allan Poe no se levantó. Tan solo le dedicó un poema en una hoja crepitante.
martes, septiembre 14, 2010
miércoles, septiembre 08, 2010
miércoles, septiembre 01, 2010
martes, agosto 31, 2010
pino
-¿Otra vez de mudanza?
-Sí.
-¿Alguna vez piensas quedarte en un lugar fijo?
-No, no me gusta el pino.
-Sí.
-¿Alguna vez piensas quedarte en un lugar fijo?
-No, no me gusta el pino.
lunes, julio 19, 2010
jueves, julio 08, 2010
con
El sexo con ella era maravilloso. Lástima que el de la otra parte del con no fuera quien escribe esta línea.
domingo, julio 04, 2010
silencio y sudor
al final del desenlace me quedo solo con mi silencio y con su sudor, y por mí que se pare el tiempo.
miércoles, junio 30, 2010
martes, junio 29, 2010
lunes, junio 21, 2010
La auténtica felicidad
La auténtica felicidad consiste en ver tres tuppers rebosantes de comida: me tembló el pulso mientras abría la bolsa y veía lo que había cocinado mi madre.
Maldito Maslow.
Maldito Maslow.
lunes, diciembre 14, 2009
Intestinos
Es como si las tripas empezaran a retorcerse, a girar dentro de la barriga, antes de la columna, y quisieran salir en dirección opuesta a la que imaginas. Con vida propia, retorciéndose de dolor, y con ellas yo, y con ellas los colores, que cambian a color tripa retorcida, dibujándose en bocas que hablan.
-No puedes escribir. No puedes crear.
Y se repite. Se repite. Y respiran, lo oigo, su cadencia es mi cadencia, en el delirio, y el el frío, que arde en contraste con el gusano que ahora son mis intestinos que empiezan a salir a través de mi ombligo. Intento retenerlos dentro, no puedo. Quisiera tener un machete para cortarlo y que la cabeza del gusano cayera, sus afilados dientes en su boca circular me acojonan, y sus ojos rojos, vacíos, sin vida, me observan. Mis manos lo envuelven, intento estrangularlo, pero continúa saliendo llenándolo todo de sangre. A borbotones.
-Eso es lo único que puede salir de ti. Mierda y gusanos.
-Que te jodan -contesto.
El gusano sale, y me envuelve. Me asfixia él a mí, está en mi cuello, en mi cara, me cubre los ojos y su textura gelatinosa, como a baba de caracol me envuelve. Es asqueroso. Quiero vomitar, pero no puedo. Me mareo, bordeo la pérdida de consciencia.
Me despeja el violento golpe del gusano contra mi boca y mis dientes, reventándolos; reventando la mandíbula. Baja a toda velocidad por mi garganta, siento que me desgarra el esófago, destroza el estómago, y mis entrañas se esparcen por toda la habitación. Lo único que queda de mí es medio cráneo, que sobrevive lo suficiente como para ver mis vísceras por todas partes, sangre, y un enorme gusano reptando hacia algo que se parece a mi corazón, con la boca abierta. Está hambriento.
"La verdad, no envidio a Mónica Lewinsky." Vaya mierda de último pensamiento.
-No puedes escribir. No puedes crear.
Y se repite. Se repite. Y respiran, lo oigo, su cadencia es mi cadencia, en el delirio, y el el frío, que arde en contraste con el gusano que ahora son mis intestinos que empiezan a salir a través de mi ombligo. Intento retenerlos dentro, no puedo. Quisiera tener un machete para cortarlo y que la cabeza del gusano cayera, sus afilados dientes en su boca circular me acojonan, y sus ojos rojos, vacíos, sin vida, me observan. Mis manos lo envuelven, intento estrangularlo, pero continúa saliendo llenándolo todo de sangre. A borbotones.
-Eso es lo único que puede salir de ti. Mierda y gusanos.
-Que te jodan -contesto.
El gusano sale, y me envuelve. Me asfixia él a mí, está en mi cuello, en mi cara, me cubre los ojos y su textura gelatinosa, como a baba de caracol me envuelve. Es asqueroso. Quiero vomitar, pero no puedo. Me mareo, bordeo la pérdida de consciencia.
Me despeja el violento golpe del gusano contra mi boca y mis dientes, reventándolos; reventando la mandíbula. Baja a toda velocidad por mi garganta, siento que me desgarra el esófago, destroza el estómago, y mis entrañas se esparcen por toda la habitación. Lo único que queda de mí es medio cráneo, que sobrevive lo suficiente como para ver mis vísceras por todas partes, sangre, y un enorme gusano reptando hacia algo que se parece a mi corazón, con la boca abierta. Está hambriento.
"La verdad, no envidio a Mónica Lewinsky." Vaya mierda de último pensamiento.
miércoles, julio 01, 2009
La primera
No sabía lo que quería, tampoco quería lo que sabía ---se dijo mientras miraba el pequeño espejo con restos de cocaína situado sobre la mesilla de noche, más allá del cuerpo que dormía bocaabajo caprichosamente cubierto por una sábana---. Solo cuando despertaba y antes de la primera dosis la voz de su consciencia, muy similar a la de su padre, le recordaba el caos en el que se había convertido su vida. Tenía que acallarla. No dudó en aplastar con sus manos a la mujer dormida ---como se entere su novio me mata, pensó--- que respondió con un grito.
-¿Qué quieres, gilipollas?
-¿Qué quieres, gilipollas?
sábado, mayo 09, 2009
El león del Congreso
miércoles, enero 21, 2009
Acatarrau
Tarde o temprano tenía que suceder, lo bueno no dura siempre y la salud menos todavía; la muy cabrona se ha marchado llevándose de paso la máscara de oficinista de nueve a veintitrés que tanto estoy usando estos días de contrarreloj; quizá se ha ido asustada por verme rebuscar en los fundamentos del guión. Para otras cosas no, pero cuando ella me abandona necesito llenar su hueco enseguida, por suerte siempre hay un virus dispuesto a colarse por los agujeros de los zapatos y dedicarse a joder durante tres o cuatro días.
Voy a por un frenadol.
(¿Y esto a quién le puede llegar a importar? Bah, es igual, ahora pico en el botón de publicar...)
Voy a por un frenadol.
(¿Y esto a quién le puede llegar a importar? Bah, es igual, ahora pico en el botón de publicar...)
jueves, enero 01, 2009
Sin variaciones
-Otra nochevieja sin follar.
-Ya ves. ¿Tú le das mucha importancia al sexo, verdad?
-No... ¡es que estoy harto de resacas!
-Ya ves. ¿Tú le das mucha importancia al sexo, verdad?
-No... ¡es que estoy harto de resacas!
martes, diciembre 16, 2008
Bombines

A la semana blanca le siguió la roja, y a la roja la negra. Los anarquistas pusieron unas bombas y sonrieron: llenaron de tinta de colores las nubes y empezaron a llover arcos iris. La tormenta fue tan fuerte que hasta los grilletes de las celdas de castigo se oxidaron y "aquello-que-nunca-pudo-ser" sustituyó a Galimatías como sombrerero de ala ancha (y de los bombines. Nunca hay que olvidarse de los bombines).
Desde entonces las testas brillaron como nunca, tan lejos del gris de la semana blanca.
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Imagen de aquí
jueves, diciembre 11, 2008
...es que tengo novio
-...es que tengo novio.
La hija de puta se lo podría haber callado. No era necesario entrar en detalles escabrosos para quitarme de en medio. Le bastaba con haberme dicho: no me interesas, lárgate. Sus sucias palabras me envolvieron como el olor a muerte de una celda de castigo de cualquier prisión marroquí. Me sentí herido, aturdido, nunca he sabido reaccionar bien a una frase que suena más a excusa barata que a realidad.
Mi única intención era, y sigue siendo, follármela. No era necesario llegar a mayores, que me quería acostar con ella, no con su novio. La miré a los ojos, después al pecho con intención de despedirme de él, volví a los ojos y comprendí, por fin (a veces soy algo duro de entendederas, sobre todo cuando me cuesta mirar durante mucho rato a la cara de una chica) que estaba perdiendo el tiempo con ella. Ya me avisó mi sentido común: "vico, no vale la pena, por muy grandes que tenga las tetas esta chavala solo te va a traer dolores de cabeza". No le hice caso, y por eso tuve que tragarme mi orgullo con ella. Y no hay trago más amargo que el del orgullo mal fermentado.
Le contesté único que podía contestar en una situación así: "vete a cagar". Se lo merecía. No entiendo por qué se enfadó tanto.
La hija de puta se lo podría haber callado. No era necesario entrar en detalles escabrosos para quitarme de en medio. Le bastaba con haberme dicho: no me interesas, lárgate. Sus sucias palabras me envolvieron como el olor a muerte de una celda de castigo de cualquier prisión marroquí. Me sentí herido, aturdido, nunca he sabido reaccionar bien a una frase que suena más a excusa barata que a realidad.
Mi única intención era, y sigue siendo, follármela. No era necesario llegar a mayores, que me quería acostar con ella, no con su novio. La miré a los ojos, después al pecho con intención de despedirme de él, volví a los ojos y comprendí, por fin (a veces soy algo duro de entendederas, sobre todo cuando me cuesta mirar durante mucho rato a la cara de una chica) que estaba perdiendo el tiempo con ella. Ya me avisó mi sentido común: "vico, no vale la pena, por muy grandes que tenga las tetas esta chavala solo te va a traer dolores de cabeza". No le hice caso, y por eso tuve que tragarme mi orgullo con ella. Y no hay trago más amargo que el del orgullo mal fermentado.
Le contesté único que podía contestar en una situación así: "vete a cagar". Se lo merecía. No entiendo por qué se enfadó tanto.
domingo, noviembre 23, 2008
Utopía

-Espera que piense -hice una pausa, reflexionando entre una multitud de datos, de recuerdos y fantasías-, ha de estar bien buena, que me quiera y no llegue a aburrirse de mis ocurrencias.
-Sí, claro, eso queremos todos.
-¡Ah -exclamé-, y que no me cueste dinero!
Estallamos en mil carcajadas incontroladas, séquito burlón de aquella pequeña verdad madre de tantas frustraciones.
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Imagen extraída de la película "Coffee and cigarettes" de Jim Jarmusch. El texto no tiene nada que ver.
jueves, noviembre 06, 2008
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