Hace poco leí cuáles habían sido algunas de las consecuencias de la legalización de grupos juveniles, llamados "bandas latinas", en Barcelona: Pacificación de un grupo social, apoyo institucional, fomento cultural, reinserción de presos, etcétera-1-.
Es curioso. Desconozco la situación de primera mano, pero es muy curioso que al legalizar una banda ésta deje sus actividades criminales para convertirse en una asociación cultural. Da la impresión de que tan sólo buscaba un poco de respeto y reconocimiento por parte de la sociedad, tanto la banda en sí como todos los que han estado girando alrededor de su órbita. Al recibir el apoyo de "la cosa pública" este colectivo y sus integrantes han dejado de ser unos salvajes traficantes, chuloputescos y asesinos para convertirse en honrados trabajadores que se levantan a las cinco de la mañana para trabajar, y durante los fines de semana desarrollar sus aptitudes creativas y sociales-2-.
Quizá sea la marginación por parte de la sociedad (España NO es racista, o eso nos dicen. Será que son pitonisos-3-) lo que lleve a muchos jóvenes a crear asociaciones criminales, será más bien una cuestión de miedo e inseguridad del colectivo inmigrante, en vez de parasitismo social como nos quieren vender desde los mass-media.
Hay que reconocer que Cataluña, con sus pros y sus contras, es una región con un pensamiento, por lo común, no tan retrógrado y anclado en el nacionalcatolicismo como el del resto del país. En otras partes se explota la desesperación de los inmigrantes para provocar inseguridad, permitiéndose la entrada de mafias organizadas que crecen a la sombra de la corrupción. Se utiliza al inmigrante para que levante el país para después criminalizarlo y asustar al españolito medio-4- y que no vea lo que realmente pasa a su alrededor-5-.
1 Sudamérica se fija en Barcelona para legalizar a los Latin Kings
2 En España sólo hay unos 400 latin king 'auténticos', según los Reyes y Reinas Latinos de Barcelona
3 El racismo y la discriminación son un grave problema de derechos humanos
4 Acebes afirma que las "avalanchas"de inmigrantes "tienen que ver" con la delincuencia organizada
5. Artículo de Wikipedia acerca de la corrupción urbanística en España
He vuelto.
martes, septiembre 11, 2007
domingo, septiembre 09, 2007
Agorero
Debo reconocer que últimamente tengo el pensamiento algo bastante catastrofista. Llevo bastante tiempo diciendo que la economía va a petar por todos los lados, la clase política está toda derechizada (fascistada), los combustibles están al borde del colapso, la cultura se ha convertido en un elemento mercantilizable, vendiéndose a kilos en los mercadillos de arte, y lo que es peor, al idiota se le adora como si fuera un sabio y al sabio se le desprecia como si fuera un idiota.
Muchos me llaman eso, catastrofista, agorero, exagerado; otros simplemente que me aburro mucho. ¿Quién tiene razón? Si se observa la evolución histórica se puede apreciar que, para las clases altas, el prestigio ha sido su principal objetivo (vamos, a ver quién lo tiene más grande), y han existido diferentes formas de conseguirlo. Hasta las revoluciones industrial y francesa éste se obtenía con tierras, súbditos y fomento del arte (sacro o mundano, según épocas y regiones). Después de éstas, la burguesía, que estaba tomando el control como principal clase social, buscó en la acaparación de capitales la seguridad que no podían obtener de la tierra. Consiguió hacerse con el poder en poco tiempo.
La burguesía, proveniente de comerciantes y pre-industriales, era (y sigue siendo) una clase salvaje, sin ninguna visión creativa y/o artística, y cuyo objetivo es reunir la mayor cantidad de dinero. No existen formas. No existe honor. No existe respeto.
El sistema elegido para ello es la libre circulación de capitales, la producción descontrolada y la destrucción de cualquier otra posible alternativa. Un momento, esta burda descripción me ha recordado a otras, consideradas perjudiciales: Cáncer e infección vírica. Se extienden por el paciente, en este caso la "humanidad", hasta provocar la muerte, ya sea por colapso económico o por guerra.
Y claro, mi instinto me dice que todo eso que pasó en el 18, en el 29, en el 39, etc. se va a volver a repetir. El paciente está muy gordo, a punto de explotar. Y nos va a salpicar a todos, que permanecemos sentados con los brazos cruzados creyéndonos que esta metástasis de crecimiento indefinido es "buena".
Muchos me llaman eso, catastrofista, agorero, exagerado; otros simplemente que me aburro mucho. ¿Quién tiene razón? Si se observa la evolución histórica se puede apreciar que, para las clases altas, el prestigio ha sido su principal objetivo (vamos, a ver quién lo tiene más grande), y han existido diferentes formas de conseguirlo. Hasta las revoluciones industrial y francesa éste se obtenía con tierras, súbditos y fomento del arte (sacro o mundano, según épocas y regiones). Después de éstas, la burguesía, que estaba tomando el control como principal clase social, buscó en la acaparación de capitales la seguridad que no podían obtener de la tierra. Consiguió hacerse con el poder en poco tiempo.
La burguesía, proveniente de comerciantes y pre-industriales, era (y sigue siendo) una clase salvaje, sin ninguna visión creativa y/o artística, y cuyo objetivo es reunir la mayor cantidad de dinero. No existen formas. No existe honor. No existe respeto.
El sistema elegido para ello es la libre circulación de capitales, la producción descontrolada y la destrucción de cualquier otra posible alternativa. Un momento, esta burda descripción me ha recordado a otras, consideradas perjudiciales: Cáncer e infección vírica. Se extienden por el paciente, en este caso la "humanidad", hasta provocar la muerte, ya sea por colapso económico o por guerra.
Y claro, mi instinto me dice que todo eso que pasó en el 18, en el 29, en el 39, etc. se va a volver a repetir. El paciente está muy gordo, a punto de explotar. Y nos va a salpicar a todos, que permanecemos sentados con los brazos cruzados creyéndonos que esta metástasis de crecimiento indefinido es "buena".
jueves, septiembre 06, 2007
Crisis
Estoy en crisis. Sí. Tengo una fortísima crisis de creatividad, y por eso he vuelto a enganchar el blog roñoso este.
He visto que desde enero no ponía nada, y lo último fue aquella gilipollez de unos picoletos pateando cráneos inmigrantes en la frontera con Marruecos. Bueno. Da igual. Voy a escribir sin pensar. A partir de ahora este blog va a ser sólo para eso, para mis diarreas mentales y, con suerte, algo más. No espero que lo lea nadie, jaja.
Mi cerebro está seco, vacío, inútil. Soy incapaz de escribir como lo hacía antes, donde podía rellenar líneas y líneas con tan solo proponérmelo. Ahora me lo propongo y el único papel que gasto es el del váter, y no precisamente para escribir. Vaya mierda.
También puede ser que me haya quedado sin música. Tuve que formatear, y perdí mogollón de información de calidad. Además, enfoqué mi cerebro a una creatividad diferente, interesada más en obtener beneficios que en crear arte. Ésta ha sido la consecuencia.
Sigamos para bingo. Hoy ya es seis de septiembre, como se puede leer por algún lao de esto. Dentro de poco será 11-S. Yo tengo un examen ese día. Ingeniería del Sw II. Coltell, otro gran prohombre de la concentración y claridad mental es el titular de la asignatura, aunque está desaparecido en combate y dudo mucho que pueda verlo en el aula. Tampoco pasa gran cosa, porque he de reconocer que he pasado olímpicamente de su asignatura, al final he apretado un poco i avant.
Vaya, esto se pone interesante. Creo que tan sólo me hace falta un poco de emoción a mi vida. Es muy aburrida. Demasiado. Me voy a morir en este pueblo, en esta silla, y mi cerebro va a ser el primero, si es que no lo ha hecho ya. Creatividad. Creatividad. ¿Creativiqué?
Necesito liberar energías, echo de menos el Ninjutsu, echo de menos volver a casa con moratones, dolores, y una sonrisa de felicidad de lado a lado de la cara. Me ayudaba a estar más tranquilo, sin las cadenas de tanta energía reprimida. Ahora, en cambio, pasan las horas y no tengo nada más que hacer que... mirar el reloj. Nanit.
He visto que desde enero no ponía nada, y lo último fue aquella gilipollez de unos picoletos pateando cráneos inmigrantes en la frontera con Marruecos. Bueno. Da igual. Voy a escribir sin pensar. A partir de ahora este blog va a ser sólo para eso, para mis diarreas mentales y, con suerte, algo más. No espero que lo lea nadie, jaja.
Mi cerebro está seco, vacío, inútil. Soy incapaz de escribir como lo hacía antes, donde podía rellenar líneas y líneas con tan solo proponérmelo. Ahora me lo propongo y el único papel que gasto es el del váter, y no precisamente para escribir. Vaya mierda.
También puede ser que me haya quedado sin música. Tuve que formatear, y perdí mogollón de información de calidad. Además, enfoqué mi cerebro a una creatividad diferente, interesada más en obtener beneficios que en crear arte. Ésta ha sido la consecuencia.
Sigamos para bingo. Hoy ya es seis de septiembre, como se puede leer por algún lao de esto. Dentro de poco será 11-S. Yo tengo un examen ese día. Ingeniería del Sw II. Coltell, otro gran prohombre de la concentración y claridad mental es el titular de la asignatura, aunque está desaparecido en combate y dudo mucho que pueda verlo en el aula. Tampoco pasa gran cosa, porque he de reconocer que he pasado olímpicamente de su asignatura, al final he apretado un poco i avant.
Vaya, esto se pone interesante. Creo que tan sólo me hace falta un poco de emoción a mi vida. Es muy aburrida. Demasiado. Me voy a morir en este pueblo, en esta silla, y mi cerebro va a ser el primero, si es que no lo ha hecho ya. Creatividad. Creatividad. ¿Creativiqué?
Necesito liberar energías, echo de menos el Ninjutsu, echo de menos volver a casa con moratones, dolores, y una sonrisa de felicidad de lado a lado de la cara. Me ayudaba a estar más tranquilo, sin las cadenas de tanta energía reprimida. Ahora, en cambio, pasan las horas y no tengo nada más que hacer que... mirar el reloj. Nanit.
domingo, enero 28, 2007
Futjed!!!!!
¡Llega un nuevo deporte!
¡Por fin algo en lo que podremos ganar!
Se trata del futjed, y consiste en ver quién le da más patadas a la cabeza del negrito. El equipo GCF (guardias civiles de futjed) parte como gran favorito, con decenas de años de experiencia reprimiendo, cazando, torturando y matando (ley de fugas, tú sí que lo valías)
¡Por fin algo en lo que podremos ganar!
Se trata del futjed, y consiste en ver quién le da más patadas a la cabeza del negrito. El equipo GCF (guardias civiles de futjed) parte como gran favorito, con decenas de años de experiencia reprimiendo, cazando, torturando y matando (ley de fugas, tú sí que lo valías)
viernes, enero 05, 2007
hablando de periódicos...
El otro día vi que el periódico El Mundo, de Pedro J. Ramírez, iba a editar una curiosísima colección. Ésta consiste en la emisión de una serie de sellos, boletos de lotería y no-sé-qué más de la época franquista.
A que mola.
Me pongo a pensar y me vienen a la cabeza unas cuantas ideas relacionadas con este tema. ¿No fue Franco un dictador que traicionó, mintió, engañó, torturó, explotó y mató a miles de compatriotas? Me parece que sí. ¿Qué habría pasado si una colección similar hubiera sido emitida en un periódico de Berlín? No lo sé, pero me huele a delito. No quiero entrar en juegos de libertad de expresión, pero, sinceramente, no me imagino a ese mismo periódico haciendo una colección de carteles de la República, de la CNT o de los comunistas. Todo eso me da algunas pistas acerca del perfil de un periódico que en plantilla cuenta nombres tan destacados como Federico Jiménez Losantos, famoso por su corrección verbal, o Raúl Rivero, cuyo único mérito en esta vida es haber estado encarcelado por Fidel Castro (¿estaba encerrado por ese sanguinario dictador? qué raro, que yo sepa los sanguinarios dictadores tiran a sus presos políticos desde aviones, o los fusilan tras un juicio sumarísimo). No olvido la famosa "guerra de las esquelas", desde luego el intento más patético de intentar fardar de muertos que he visto. Y siempre los muertos nacionales, poquitas (no quiero decir ninguna, porque no lo he ojeado todos los días ni tampoco cuento con una atención obsesiva en el tema) esquelas de muertos republicanos.
Lo peor de todo es que, todos los periódicos actuales, todos y cada uno de los que son impresos en papel adolecen de las mismas características. Ahora leer El Mundo, El País, el ABC o el Pla es como jugar al juego de las diferencias. Solo cambian los nombres y las fechas.
Y lo más gracioso de todo es que, con todo el morro del mundo, incluyen una sección de "opinión". ¿Y yo para qué quiero saber lo que piensa cierto individuo, sea el dueño del periódico, la espada de la conferencia episcopal o la última lengua llena de mierda? Ojalá desaparezcan pronto todas esas lenguas viperinas y vengan los periodistas de verdad, aquellos que dicen lo que pasa sin omitir información, sin cambiar la realidad a golpe de talonario o desear ser ellos la noticia, en vez de la acción.
A que mola.
Me pongo a pensar y me vienen a la cabeza unas cuantas ideas relacionadas con este tema. ¿No fue Franco un dictador que traicionó, mintió, engañó, torturó, explotó y mató a miles de compatriotas? Me parece que sí. ¿Qué habría pasado si una colección similar hubiera sido emitida en un periódico de Berlín? No lo sé, pero me huele a delito. No quiero entrar en juegos de libertad de expresión, pero, sinceramente, no me imagino a ese mismo periódico haciendo una colección de carteles de la República, de la CNT o de los comunistas. Todo eso me da algunas pistas acerca del perfil de un periódico que en plantilla cuenta nombres tan destacados como Federico Jiménez Losantos, famoso por su corrección verbal, o Raúl Rivero, cuyo único mérito en esta vida es haber estado encarcelado por Fidel Castro (¿estaba encerrado por ese sanguinario dictador? qué raro, que yo sepa los sanguinarios dictadores tiran a sus presos políticos desde aviones, o los fusilan tras un juicio sumarísimo). No olvido la famosa "guerra de las esquelas", desde luego el intento más patético de intentar fardar de muertos que he visto. Y siempre los muertos nacionales, poquitas (no quiero decir ninguna, porque no lo he ojeado todos los días ni tampoco cuento con una atención obsesiva en el tema) esquelas de muertos republicanos.
Lo peor de todo es que, todos los periódicos actuales, todos y cada uno de los que son impresos en papel adolecen de las mismas características. Ahora leer El Mundo, El País, el ABC o el Pla es como jugar al juego de las diferencias. Solo cambian los nombres y las fechas.
Y lo más gracioso de todo es que, con todo el morro del mundo, incluyen una sección de "opinión". ¿Y yo para qué quiero saber lo que piensa cierto individuo, sea el dueño del periódico, la espada de la conferencia episcopal o la última lengua llena de mierda? Ojalá desaparezcan pronto todas esas lenguas viperinas y vengan los periodistas de verdad, aquellos que dicen lo que pasa sin omitir información, sin cambiar la realidad a golpe de talonario o desear ser ellos la noticia, en vez de la acción.
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