He vuelto.

viernes, junio 04, 2010

Colgado en Nueva York

Es mi mundo y en él pongo las reglas
una constitución individual
que se funde en hielo,
un pecado capital
que nunca rompo más que quiero

como la regla de no transgredir la regla
como la regla de la coraza de mierda
como la regla de la voz quieta

como la de que no existes
pero en cambio estuviste
al otro lado de la regla
de la solidez de la piedra

¿y la que habla de no escribir
poemas de amor?
-cursi, vete a dormir-
merezco ser colgado en Nueva York.

al menos espero que hoy los vecinos
estén deshechos y follen bien bajito

2 comentarios:

María dijo...

Cada uno pone las reglas en su mundo.
Y bueno, personalmente, que se quiten los machos ibéricos que se ríen de una lágrima y que son incapaces de entender una poesía de amor.

Habrás tenido suerte con los vecinos, espero.

Vico dijo...

Se portaron y no les oí follar. Para las pocas horas que duermo se agradece de que no gocen ellos más que yo, que juntar envidia con sueño... es malo

Y sobre las reglas, ahí están, deseando ser rotas.

un beso