He vuelto.

sábado, noviembre 29, 2008

Piromanía


Nunca había querido contarme su historia,

ni hablar de cómo había llegado

hasta ese punto de

descontrol en el que se encontraba.

Lo único que me había revelado

de su anárquica historia

lo contaba a través del graznido del vaso

al chocar contra la mesa,

pidiendo más alcohol.

Cuando lo escuché cinco veces

en menos de un minuto

empecé a comprender:

algo iba mal en su vida.

Su vidriosa mirada se abrió

de par en par.

Una capilla encontré

entre el cristalino y la retina,

con un lienzo al fondo, compuesto

a base de parches de papel moneda

y tiempo gastado en construir

algo que (no sé por qué

se extraña tanto) siempre

ha acabado por derrumbarse.

En vez de cúpula una gran vidriera

dejaba pasar una luz extraña:

sus colores, entre pastel y lúgubre,

hablaban de un modelo, un

arquetipo,

un objetivo irrealizable.

Bajo semejante faro

nada podía brillar con luz propia,

acelerando su fin.

Pude ver en medio un hombrecillo

con su aspecto,

con bidones de una gasolina

con aromas etílicos a su alrededor

y tres cerillas en la mano derecha.

Su torva sonrisa proyectaba

una irrefrenable piromanía;

quién sabe: hoy, mañana...

acabará en el buche

de alguno de los buitres

de tirada nacional.

2 comentarios:

dexter dijo...

Hola. Acabo de crear un blog en el que voy a habler de El caballero oscuro, la mejor pelicula del año, y estoy buscando a gente que la tenga entre sus peliculas favoritas.
Acabo de empezar, asi que no te decepciones con el blog.
Me ha encantado el tuyo y me gustaria tenerte como lector.
Te enlazo en el mio.
Espero verte

ÓNIX dijo...

Hola....

Pase de saluditos...

El alcohol está estrechamente vinculado con el fracaso...

Besos...