He vuelto.

miércoles, febrero 24, 2010

Sin importancia

Hoy perdí la fe en la condición humana.
Hoy perdí la esperanza.
Hoy perdí la pérdida de mí mismo.
Hoy te miré, y te entendí,
y entendí que tras tus ojos azules no había nada.
O todo. O lo de siempre. O lo que yo no soy.
Porque eres incapaz de mirarme cuando follas.
Porque jamás me escribirás una carta de puño y letra.
Porque jamás me llamarás y dirás: me he envilecido.
Y sé lo que soy, qué guardo en mi cerebro,
qué doy, qué tengo, qué quiero, qué espero.
Nada.
Como lo que tú me puedes aportar:
me equivoqué con tantas cosas.
Miento. Quise equivocarme.
Al menos ésto te servirá para conocerme
un poco más.
No me queda nada más que decirte.


PD: Las cosas importan hasta que dejan de importar.

3 comentarios:

Andrea dijo...

Cuando se pierde la esperanza, mejor darlo todo por perdido...

Y cuando las cosas dejan de importar, mejor borrón y cuenta nueva.

Cuídate, pequeño :)

Iris dijo...

Que pierdas la fe en la condición humana es la anormalidad más normal que hay, la locura más cuerda que existe...Que pierdas la pérdida de tí mismo es esencial para volver a ganarte, descubrir qué hay detrás de lo que algún día fue idealizado es sorprenderse y comenzar a comprender...creer que sabes qué eres o quién eres es el pero de los engaños...No te busques, no te encuentres,no te engañes...Me encanta cómo lo dices.
Un saludo:
Iris

Vico dijo...

@Andrea: El problema es que jamás pierdo la esperanza, en eso soy igualito que la caja de Pandora. Por suerte para mí las cosas jamás dejan de importar, nada; gracias a eso sé que no soy un psicópata :)

Al menos cuento con la luz de la razón.

Un beso, jovencita!!

@Iris: Ante todo hola, ¡bienvenida! Como puedes ver también me gusta la forma de pensar de Nietzsche, jejeje. Es duro ver la realidad y reconocer que todo es falso y buscar el punto en el que empiezan las falsedades; pero es necesario para la liberación. "Ser por no ser, he aquí la cuestión", (Shakespeare, menos que más).

Un saludo, Iris!